● 7 de cada 10 siniestros en México están relacionados con factores prevenibles como distracciones, velocidad o maniobras incorrectas.
● La mayor celebración deportiva del planeta traerá consigo un incremento significativo en la movilidad de conductores y peatones.
Ciudad de México, junio de 2026. Cuando millones de personas se movilizan al mismo tiempo para asistir a un partido, reunirse en una fan zone o celebrar un resultado, existe un marcador que no aparece en las pantallas, pero que sigue avanzando. En México se registraron cerca de 536 mil siniestros entre vehículos asegurados durante los últimos 12 meses, según el Reporte de Seguridad Vial de la AMIS, lo que equivale a aproximadamente 1,500 incidentes cada día.
Lo más relevante es que cerca del 70% de estos siniestros están asociados a factores prevenibles, como distracciones, exceso de confianza o maniobras incorrectas. El alcance representa el 42% de los casos, circular en reversa el 13% y el cambio de carril el 10%, situaciones cotidianas que, en entornos de alta concentración de personas y vehículos, incrementan considerablemente su probabilidad de ocurrencia.
La celebración del fútbol no genera estos riesgos, pero sí aumenta la presión sobre vialidades que ya operan con altos niveles de saturación. En ciudades como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, donde se concentran algunos de los corredores con mayor incidencia vial, el incremento de la movilidad modifica por completo la dinámica de conducción.
“El incremento en movilidad modifica completamente la dinámica vial. Hay más distracción, menos margen de reacción y una presión mucho mayor sobre las vialidades. En estos escenarios, la prevención y la conducción anticipada se vuelven fundamentales para reducir riesgos”, señaló Antonio Pinelo, director de Servicio Autos de HDI Seguros México.
Ante este panorama, HDI Seguros identifica algunos de los principales riesgos durante la temporada futbolística:
● Los últimos kilómetros son los más complejos. Los accesos a estadios, fan zones y puntos de reunión concentran la mayor interacción entre vehículos y peatones.
● Las llegadas y salidas masivas elevan el riesgo. El tráfico intenso favorece frenados bruscos, cambios de carril inesperados y decisiones impulsivas.
● El alcohol y los trayectos cortos siguen siendo una combinación crítica. Muchos incidentes ocurren al finalizar los eventos, en recorridos aparentemente seguros.
● La distracción digital aumenta durante los partidos. Consultar resultados, mensajes o aplicaciones mientras se conduce reduce la capacidad de reacción.
● Los peatones requieren atención especial. Las celebraciones suelen extenderse a calles y cruces, modificando el comportamiento habitual de la movilidad.
Planificar horarios, identificar rutas alternas y considerar opciones de movilidad distintas al automóvil particular son acciones que disminuyen significativamente la exposición al riesgo. Asimismo, contar con un seguro vigente y conocer los canales de atención permite actuar con mayor rapidez y tranquilidad ante cualquier eventualidad.
El impacto de un siniestro va más allá del momento del incidente. La atención en sitio puede extenderse hasta 4 horas con 21 minutos, mientras que la reparación de un vehículo puede tomar en promedio 29 días. Un tiempo que evidencia que la mejor estrategia sigue siendo evitar que el incidente ocurra. En una temporada donde la emoción se vive dentro y fuera de la cancha, la prevención también forma parte del juego.